El mejor amigo del padre de Emil se lo llevó al cuarto de baño, el lugar de la humillación. El asalto no dejó mella en el cuerpo de este chico de siete años, pero en su interior, Emil ha sido cambiado para siempre. Fue violentamente exiliado a un mundo de pobreza y exclusión. Emil se ha pasado su vida entera sumido en la oscuridad, acurrucado en callejones y callejuelas, ha tenido que mendigar durante toda su amarga existencia. Despreciado por uno y por todos. Para mucha gente, Emil no es mas que un viejo maloliente, una estadística. De los 3.365 indigentes de Estocolmo, Emil es el numero 26. Mientras los políticos siguen haciendo cuentas, nosotros podemos ayudar a Emil con ropa seca y la esperanza de un futuro mejor. Para hacer una donación llama al 0900-201 01 01 o visita www.stadsmissionen.se.
El nombre Emil es ficticio. Desafortunadamente, su historia no lo es.
Con el tiempo nos hemos acostumbrado tanto a las cifras y los números que no vemos lo que hay detrás de ellos. Con esta campaña se intenta cambiar esto. A través de relacionar un número con una historia personal, se nos muestra la realidad que se esconde detrás de las estadísticas y que, normalmente, no vemos.
Ir por la ciudad y ver todo lleno de números me parece una idea increíble. Donde quiera que mires, encuentras cifras con su correspondiente historia.
Campaña creada por la agencia Shout para Stockholm Stadmission Homeless y premiada con un León de Oro en la categoría «outdoor».