«Él nunca lo haría» era el slogan de una campaña conocida por todos. Pero esta vez se ha ido un poco más allá en la creatividad.
Armados con una especie de adhesivos con la imagen de un perrillo abandonado en la carretera, un grupo de voluntarios fue colocando éstos en los retrovisores de los coches. De tal manera que nadie podía escapar de verlo. El resultado, un 100% de efectividad. Todos los conductores cogieron el papelillo y lo leyeron. Puedes ver un vídeo del «making of» aquí.
Ahora sólo falta que cumplan con lo que se espera de ellos: no abandones a los animales… no les faltes al ressssspeto…
En fin que se me va la pinza. Mi enhorabuena a la gente de União Zoófila y a la agencia JWT de Lisboa. Buen curro.
Visto en Ads of the World.