Lo normal en este país es estar toda la puta vida trabajando para que te quede una pensión de mierda. Pero como en todo, siempre hay excepciones. Por ejemplo (Un, dos, tres, responda otra vez), los políticos. Que ejercen de «adalides de la justicia» y otorgan un plus de 15.000 euros a altos cargos que hayan trabajado durante, al menos, dos años seguidos o tres con alguna interrupción. En total se estima un gasto de unos sesenta millones de euros. Es como el premio de Nescafé. Ya sabéis ese que te decía: «Manda tantas pruebas de compra y consigue un sueldo para toda la vida«. Pero sin sorteo (por lo menos legal) y el sueldo lo pagamos entre todos. Con dos cojones.
Además se han puesto de acuerdo todos, oyes. El PP, el PSOE y el BNG. Aquí no ha habido ningún problema ideológico. Mientras a los medios los tenían entretenidos con la movida del himno y su puta madre, ellos llegaban con nocturnidad y alevosía para sacarnos los cuartos.
Ahora que no me venga ninguno a decir que los políticos no roban. A ver sino cómo se llama a que diputados, alcaldes, directores generales, subdirectores, delegados provinciales, secretarios de delegación, secretarios generales, personal de fundaciones, personal de consorcios administrativos, directores gerentes, directores de gabinetes, personal de las oficinas en el exterior, Casa de Galicia en Madrid, directores de los organismos autónomos, entidades de carácter público, TVG, Real Academia Galega (RAG)… y la tía del pueblo, se vayan a beneficiar de este plus.
Esto es la hostia. Un despropósito. Increíble. Alucinante.
Actualización
Alejandro me informa que está en marcha una recogida de firmas para parar esta locura o, por lo menos, intentarlo. De momento (a las 13:17 del 6 de septiembre de 2007) han superado las mil firmas pero con eso no llega. Debería haber millones. Así que ya estás tardando.