
Gracias al fotógrafo Fumio Nabata y a esta serie de instantáneas, podemos ponernos en la piel, perdón, en las escamas de los pobres peces que se ven envueltos en un popular juego japonés. Éste consiste en lo siguiente:
Un tropel de simpáticos y adorables niños armados con unas cestitas tipo coladores, se dedican a perseguir a los bichos de colores que se mueven en un pequeño estanque y cuyo futuro, si los pescan, es una bolsita de plástico transparente. Luego no sé qué hacen con ellos.
Visto en Pink Tentacle.






