A los creativos, publicitarios y demás gente de vida desordenada que vive a costa del mundillo de la publicidad en la ciudad de São Paulo, se les ha puesto un poco más difícil el ganarse las lentejas. El alcalde de esta ciudad, Gilberto Kassab, ha cumplido lo que prometió hace tiempo y ha logrado que entre en vigor una polémica ley que impide la publicidad en vallas, los carteles gigantes en los edificios, los anuncios en los transportes públicos y/o la propaganda callejera. Como se diría por estas tierras: con dos cojones.
Y cómo se podía preveer la medida tiene gente a favor y otros en contra. Por «mis partes» diré que me parece cojonudo con matices. Es un auténtico bombardeo el que vivimos en las ciudades con tanta valla y tanto panfleto por todas partes. Pero también es verdad que la publicidad, por mucho que nos joda admitirlo, es necesaria. ¿Cómo sino nos íbamos a enterar de las cosas? Conciertos, exposiciones, charlas, ofertas del super…
En fin, que da para hablar largo y tendido. Sobre todo por lo novedoso del asunto. Ahora tendrán que agudizar el ingenio los creativos de la ciudad para buscar nuevos métodos para anunciarse. Seguramente nos beneficiemos todos de eso.
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Esta noticia de El País
Este enlace que me ha pasado MataRatas con fotillos de Tony de Marco para que veas cómo queda la ciudad sin publicidad.